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sábado, 15 de octubre de 2016

La Campanuca

Hoy, en esta nueva entrada en Hablando de Cantabria, conoceremos una diminuta isla emplazada al sur de la bahía de Santander. Me refiero a La Campanuca, nada conocida pero con muchísima historia para lo pequeña que es.

Para llegar a ella existe una senda costera bien bonita que sale de Elechas y que pasa por unas canteras abandonadas, las de Górgolo, pero lo que yo recomiendo es tomar una salida en la CA-141 pasando Pontejos a la altura de la nave de Vian Rotulación. Conduciendo unos 900 metros y pasando un cementerio llegamos a un reducido aparcamiento en el que podemos dejar el coche. Por ahí cerca muere la senda y hay un cartel informativo además de un pequeño monumento que me llamó la atención.

 El monumento.
El monumento es una cruz sobre un pedestal con una placa. En la placa pone lo siguiente: In memorian del reverendo D. Rufino Casuso. Párroco de Pontejos. Promotor de esta tradicional fiesta - 8-9-2013

Rufino Casuso era un sacerdote que falleció en 2008. Fue párroco de varios pueblos cántabros (lebaniegos especialmente) y vicario de la iglesia de la Bien Aparecida de la calle Vargas en Santander. Era párroco de Pontejos desde 1995 y al parecer una persona muy querida. En cuanto a la fiesta se refiere, no he encontrado nada.

Volvamos a La Campanuca. Se trata de la isla más grande de un pequeño archipiélago formado por tres islotes: las Islas de San Juan. Otra isla del conjunto se llama Peña Rabiosa. De la tercera no sé nada. Ninguna de las tres islas pasa de la media hectárea de superficie. El primer enlace de este post conduce a la ubicación del archipiélago en Google Maps. La isla de más al norte es La Campanuca; la del este, Peña Rabiosa, y la del oeste, la otra.

Peña Rabiosa.
La Campanuca es uno de los lugares con más historia de la bahía de Santander. Peña Rabiosa y la isla anónima no tienen ninguna importancia en cuanto a historia se refiere.

Islas de San Juan y alrededores en 1989.
La anterior imagen, de 1989 y sacada de esta página, es muy curiosa porque muestra una especie de perímetro cerrado que incluye las Islas de San Juan y que ya no existe. Había otro semejante cerca de El Astillero. Se trataban de escolleras construidas para disecar esa parte de la bahía y poder construir en ellas. El proyecto finalmente no progresó y las escolleras fueron demolidas en los 90.

En la foto, junto a las islas, (rodeadas con un círculo rojo) hay una especie de espigón que aun existe. En su extremo tenía una pequeña construcción que ya no está.

La Campanuca.
Si queremos pasar andando a la isla la marea tiene que estar muy baja. El 8 de mayo de éste año, cuando fui, el coeficiente de mareas a la bajamar era de 97 y se podía pasar bien (foto superior). No recomiendo intentar cruzar los 80 metros que separan la isla de tierra firme con un coeficiente menor de 90.

En la isla funcionó una cantera en el siglo pasado, probablemente dependiente de las de Górgolo, mencionadas anteriormente. Además, durante la Edad Media existió una ermita en la isleta (de ahí lo de "Campanuca"). Pudo existir también un monasterio en la isla, que de haber existido habría sido muy pequeño. A esto se le suma una necrópolis.

La playa rocosa.
 
La cueva.
En la parte septentrional de La Campanuca existe una playa rocosa muy reducida. Desde ella se divisa Santander y gran parte de la bahía. En esta playa también existe una cueva, que sirvió de refugio a los habitantes de los pueblos cercanos durante la Guerra Civil, lo cual pudo deberse a que en Pontejos existió un aeródromo militar. En esta cueva, no muy profunda, pueden caber varias personas.
 
Junto a la playa hay una subida por la que se puede acceder a la parte alta del islote. Esa parte fue la explotada por la cantera y probablemente también fue la ubicación de la ermita.
 
Parte alta de La Campanuca.
Existe una pequeña colina a la que se puede subir (o más bien escalar) con un poco de cuidado. Desde su cumbre, a 15 metros de altitud, hay unas vistas maravillosas de los alrededores.
 
A la historia anteriormente mostrada hay que sumarle todo lo que se ha encontrado en esta pequeña isla, como cosas que señalan que estuvo ocupada por los romanos: restos de tejas y ladrillos romanos, trozos de cuencos y vasijas... Este pequeño yacimiento arqueológico fue descubierto a principios de los años 80 y excavado en 1984.
 
Ya para acabar, quiero comentar que no es necesario esperar a que haya una bajamar monstruosa para poder llegar a ella. También se puede llegar en barca o pasar nadando. El canal que la une con tierra firme puede tener un metro de profundidad cuando la marea es normal. Por si alguien quiere acceder a la isla andando, dejo un enlace en el que podéis consultar las mareas. Recomiendo usar un calzado en condiciones para andar sobre ella, tipo botas de montaña o calzado deportivo, pero nunca chanclas o sandalias.
 
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